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Artículo 27

Buscar pareja por Internet: la importancia de conocer bien el medio

Internet se va imponiendo poco a poco, pero de una manera muy contundente, como uno de los grandes entornos que facilitan el contacto y el conocimiento de otras personas para múltiples fines, entre los que se encuentra encontrar pareja.

Al tratarse de un espacio muy nuevo, se oyen muchas versiones y opiniones: a unos les ha ido muy bien, otros tienen historias de todo tipo, y algunos han decidido que éste no es su medio. Entonces, ¿demonizamos o santificamos la red? Mejor, te proponemos que, si no conoces bien el medio, aprendas bien de qué va, cómo funciona, y qué características lo hacen especial, en concreto para el tema que nos ocupa principalmente que es el de encontrar pareja.

Queremos centrarnos en las primeras etapas ya que suelen ser las que más desconciertan a algunos usuarios. Entendemos que cuando la relación, del tipo que sea, va avanzando, en algún momento reengancha con el proceso natural sobre el que han de desarrollarse las relaciones, y que va a depender más de las habilidades personales de cada uno que del propio entorno de Internet. Por lo tanto, ¿qué podemos esperar? ¿Cómo hay que comunicarse? ¿Qué puede ocurrir? ¿Qué os sugerimos que hagáis y comprendáis?

En otros artículos ya os hemos comentado que Internet tiene tres características principales: es un medio muy concurrido, muy accesible y muy rápido. Y estas mismas características son las que nos van a dar la pauta para actuar en esos primeros momentos.

En primer lugar, al tratarse de un medio extremadamente concurrido, hay muchísima gente y es necesario hacer una selección de con quién quiere uno relacionarse. Los criterios de búsqueda y selección son muy subjetivos, pues cada persona entra en la red con diferentes necesidades o esperanzas. En Meetic Affinity hemos querido facilitar este primer paso con el Test de Afinidad que, sin ser definitivo, se propone como un instrumento de apoyo muy útil en esos primeros momentos de selección. Por lo tanto, una primera regla de oro es que “no todo el mundo nos vale, ni a todo el mundo le valemos”. Aprender, asumir y practicar esta premisa nos hará llevar mejor el hecho de que no nos contesten o nos digan que no, o el de no contestar o tener que decir que no a alguien.

Esto nos lleva directamente al aspecto de la fácil accesibilidad en Internet. Casi todo el mundo puede entrar, y prácticamente cualquiera puede ponerse en contacto con nosotros y “hacerse ver”. Una regla general de cortesía es devolver el saludo a quien saluda, o contestar a quien se haya dirigido a nosotros. Es cierto que se trata de una conducta recomendable en situaciones de relación humana cotidianas, pero en Internet no es obligatorio contestar a todo el que escribe, ni hay que esperar necesariamente respuesta de la persona a la que se ha escrito, especialmente si hay algún criterio en particular (estilo de escritura, estilo del contenido, perfil si se tiene acceso a él, etc.) que ponga de manifiesto que se tiene poco que ver con el interlocutor.

Algunos usuarios se escandalizan o sorprenden porque reciben en sus correos mensajes de otros usuarios que van desde las propuestas casi inmediatas de matrimonio a las de sexo rápido y sin compromiso. Ciertamente, ninguna de las dos suena seria, pero se trata de la consecuencia directa de la cantidad de gente y de la accesibilidad a la que nos exponemos. ¿Qué solemos hacer con una persona que en la calle nos dice algo que no nos interesa? Nos damos la vuelta, continuamos y no hacemos caso. En Internet, la conducta equivalente sería ignorar y borrar. E ir dejando espacio para que pueda contactarnos gente que nos resulte más interesante. Aquí, la segunda regla de oro sería “ignorar lo que no va con nosotros, y admitir que otros puedan considerarnos de la misma manera”.

Y llegamos a la tercera característica que tenemos que comprender bien: la rapidez. Internet no se ha hecho para perder el tiempo, sino para ganarlo (tercera regla de oro) . Una forma de perder el tiempo es leer todos los correos que se reciben, de principio a fin. Si en las primeras líneas, o incluso en el asunto, tenemos ya indicios de que la persona no es afín a nosotros, inmediatamente ignorar y borrar. Y no os preocupéis: no estáis siendo ni bordes ni maleducados. Este medio permite mirar, elegir e ignorar, y es lo que están haciendo todos.

Otra forma de perder el tiempo es engancharse a correos que han resultado desagradables. No solamente hay que ignorar y borrar, sino también quitárselo de la cabeza, es decir, no seguir dándole vueltas a la cabeza ni permitir que se convierta en un enfado o mal rato. Y se pierde todavía más tiempo y energía contestando en el mismo tono, o refutando un contenido. Nosotros lo desaconsejamos y os sugerimos que sigáis centrando vuestra atención en encontrar lo que estáis buscando.

Por lo tanto, Internet es muy rápido en la medida en que es fácil encontrar a gente que está accesible, acortándose el tiempo en que uno puede conocer, y también dejar de conocer, a muchas personas.

No solamente te desaconsejamos que contestes a todos los correos que recibes, sino que te indicamos que no lo hagas si no te interesan, y que por esta misma razón entiendas como parte de este juego que otras personas puedan no contestarte.

Si tuvieras dudas o quisieras repasar tus textos por si éstos pueden estar influyendo en tu éxito para recibir contestación, te aconsejamos que consultes con algún amigo o que contactes con nosotros. Amablemente te ofreceremos algunas indicaciones.

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