Nuestros consejos para tener éxito en tus encuentros

Artículo 37

Potenciar lo mejor de uno mismo: qué hacemos con el aspecto físico

Parece que hemos desarrollado una resistencia irracional a cuidarnos especialmente para la otra persona… o eso es al menos lo que decimos, porque de alguna manera somos conscientes de que, si no controlamos la primera impresión que causamos en los demás, las probabilidades de éxito se reducen considerablemente. Basta con ser consciente de que, antes de que hayamos abierto la boca para decir la primera palabra, la persona que tenemos delante ya se ha hecho una idea sobre nosotros, y viceversa.

Elimina de tu repertorio de creencias el yo soy así y así tienen que aguantarme y empieza a potenciar lo mejor de ti mismo, para crecer y obtener resultados distintos y más satisfactorios. La belleza es una cuestión de genética pero tu aspecto físico depende de ti, y de dar una imagen correcta, causar una sensación agradable tiene que ver con el interés que tienes por las cosas bien hechas, con tus habilidades para apreciar y sacar lo mejor de cualquier cosa que tengas entre manos, entre otras, tu propia persona.

¿Sabías que el cerebro tiene una zona especializada en el reconocimiento de caras?

¿No te parece entonces que lo que transmite tu rostro es lo suficientemente importante como para que el cerebro tenga funciones especificas para ello? ¿Cuánta información transmitimos y recibimos solamente mirando a la cara de la otra persona?

Quizás esto te parezca suficiente argumento para cuidar tu pelo (revisa tu corte de pelo, date el capricho de ir a la peluquería); presentar una dentadura agradable (incluso blanquearla durante unos días): ¿quieres que te besen?, entonces no hagas de ello un sacrificio para la otra persona, sino un objeto de deseo. Revisa el vello que puedas tener en la cara, en el caso de los hombres arréglate la barba si es que la llevas o aféitate bien en caso negativo. Cuida tu piel, hidrátala, tanto la de la cara como la del cuerpo y las manos, pues va a ser una de los herramientas principales que te hagan sentir con más satisfacción la proximidad del otro; hidrata tus ojos, ten una mirada clara, y permite que te vean. Haz de las gafas tu cómplice, no tu enemigo; si te parece oportuno, ponte lentillas. Mírate al espejo y péinate las cejas: ponerlas en su sitio es un gesto muy fácil y muy agradecido.

Cuando hayas acabado con tu rostro, no te olvides de tus manos. Ésas con las que vas a acariciar y con las que te vas a comunicar. ¿Crees que son lo suficientemente atractivas como para que te faciliten la intimidad? Hidrátalas, cuida las uñas, tanto en el corte como en la limpieza. Aunque pueda parecerte un detalle banal, unas manos toscas y sucias no invitan a nada privado.

Presta atención a tu forma de vestir y decide si la persona que estás buscando entonaría con el atuendo con el que te presentes. Cuidar el vestuario no quiere decir ir acicalado como un pincel, sino adoptar “el estilo de lo que eres, de lo que quieres y de lo que buscas” .

El aspecto físico importa, y ahora ya no puedes decir que no estabas avisad@. No hablamos de belleza genética, ni de operaciones de estética, ni de dietas irracionales, sino de interés en el cuidado de uno mismo y de lo que se quiere dar al otro.

Encuentra personas
verdaderamente compatibles contigo

  • Realiza gratuitamente nuestro Test de Afinidad
  • Descubre tu selección de solteros
  • Ponte en contacto

Ayuda en línea

Encuentra todas las respuestas
a tus preguntas: